martes, 29 de mayo de 2012

V.S.: Niños de la tumba // Children of the grave (4)

Ha pasado su tiempo, ¿no?
¡Lo siento por el retraso! Prometí que no habría ningún capítulo nuevo hasta julio, pero estar sin escribir me estaba MATANDO. Así que, a partir de ahora, como si nada: actualizaré cuando tenga cosas nuevas.
Este es el nuevo capítulo de "Niños de la tumba". Espero que lo disfrutéis.

It's been a while, huh?
Sorry about the delay! I promised not to release a new chapter until July at least, but it was KILLING me not to write! So, from now on, nothing has changed: I'll still update when I have something new.
This is the next chapter of "Children of the grave". I hope you enjoy it.

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            Winston Wolff aún no había aparcado el coche, y Monique ya estaba bajándose del todo terreno a toda velocidad, dejando incluso la puerta abierta. Rauda como el rayo, se metió en el edificio, subió en el ascensor hasta el ático (la casa de Winston Wolff, que también hacía las veces de cuartel general) y despertó de una palmada a Jackie, que dormía en el sofá.
            -Levanta el culo del sofá y sígueme – ordenó –. ¡Ya!
            Cabe mencionar que Jackie era un vampiro Tipo 3. También agente de policía, alternaba entre pasar las noches en la casa de Wolff y en la comisaría, ya que no tenía otro sitio adonde ir. A muchos les sorprendía que fuera el único vampiro al que Winston Wolff, “el perro de Van Helsing”, no odiaba; es más, eran amigos desde su entrada en la Policía. Lo cual no es de extrañar si se tiene en cuenta que ambos sufrieron sus respectivas transformaciones después de haberse forjado su amistad.
            El escuálido muchacho se levantó del sofá casi de un salto, se puso unos pantalones y siguió a la inspectora, que volvía por donde había venido con tanta prisa que, por cada paso que ella daba andando, Jackie daba tres corriendo.
            -¿Tendrías al menos la amabilidad de decirme…?
            -Cierra el pico. Luego.
            En cuanto llegaron al Land Rover, Jackie estaba sin aliento. Wolff miró al reloj con cierta sorpresa.
            -Nuevo record, Monique; tres minutos y diecisiete…
            -¡Arranca de una puta vez!
            El enorme agente se tragó sus palabras y obedeció. Puso el coche en marcha y miró al pálido muchacho por el retrovisor.
            -¡Jackie! ¿Cómo te va? – dijo Wolff, en un tono que pretendía ser amistoso, pero que sin querer daba algo de miedo.
            -Infórmale – dijo Monique, sin dejar hablar a Jackie.
            -Oye, tú no conduces un mastodonte a 90 por hora; infórmale tú.
            -Por el amor de… OK. Tenemos una niña que quizá haya sido mordida. Te necesitamos para ver si la han convertido o no. Ahora mismo, si vamos bien de tiempo, estará en el hospital.
            -¿Y a qué tanta prisa? – preguntó Jackie.
            -Tampoco es algo seguro, pero quizá tengamos al cazador tras la misma pista – dijo Wolff.
            Entonces Jackie perdió el poco color que le quedaba.

            La ventaja de la metrópoli es que, sobre todo cuando la ciudad empieza a despertar sin que el sol haya salido, nadie tiene ganas de mirar hacia otro sitio que el asfalto bajo sus pies. Esa era la razón por la cual Versailles se movía por los tejados urbanos, en lugar de ir por la calle como los demás vampiros. Además, como todo el mundo sabe, la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Y ¿qué mejor línea recta que saltar edificios?
            Como todos los Tipo 1, Versailles podía volar. Pero le gustaban los retos, y saltar de azotea en azotea le gustaba más. Tenía calculado a la perfección el punto de cada azotea en la que aterrizar. Había tenido doscientos años para aprenderse la ciudad palmo a palmo.
            En esos momentos, imaginó el futuro que creía inmediato. Se imaginó a sí mismo tomando la vida y el alma de esa cándida niña, destinándola a la condenación eterna, y no pudo sino sonreír.
            Recordó con desprecio a la que había sido su maestra y hacedora. Versailles no podía creer que tamaña zorra hubiera podido ser la III Reina, su antecesora. A Madame Margot le entusiasmaba el arte del disfraz, y fue la pionera en incorporar el disfraz a la caza. Quizá por ello Versailles la odiaba tanto. Al viejo Vladislav Draculea jamás se le hubiera ocurrido semejante desfachatez. Versailles jamás se ocultaba, aunque era cierto que hacerse pasar por humano era vital para no llamar demasiado la atención. Pero aquello era un mal menor.
            Ese era el método de Versailles: hacer del vampirismo un juego, un arte. El arte de cazar humanos.
            Estúpidos y pusilánimes humanos.

            Winston Wolff llegó al hospital en diez minutos, aunque si no hubiera quebrantado varias normas de circulación (lo cual con total certeza había hecho) habría llegado en treinta. Lo único que tenía en mente era que al jefe le iba a dar un síncope cuando se enterara al día siguiente.
            Monique salió del coche y agarró a Jackie del brazo, casi arrastrándole hacia el sitio donde estaba la pequeña. Wolff iba detrás de ellos, casi con la lengua fuera, preguntándose cómo demonios podía Monique Auxile correr tanto sin cansarse.
            Finalmente llegaron a la puerta de la habitación, y Monique hizo a Jackie mirar por la ventana.
            -Aquí es – espetó Monique –. ¿Y bien?
            Jackie se concentró. Mientras Wolff luchaba por recuperar el aliento, Monique miraba impaciente a la niña a través de la ventana.
            -Negativo – dijo Jackie –. Está limpia.
            El suspiro de alivio de los inspectores fue indescriptible. Parecía como si acabaran de soltar cuatrocientos kilos de plomo.
            -Está bien, chicos, podéis iros, ha sido todo por hoy – dijo Monique –. Gracias por vuestros esfuerzos. Ya me quedo yo montando guardia.
            -Espera un momento – dijo Jackie –. Hay alguien más aquí.
            Wolff boqueó una maldición.
            -Es una presencia muy fuerte… Nunca había sentido algo así.
            -Tyler está cerca – dedujo Monique –. No es ningún peligro.
            -No, no es ningún Poseedor – dijo Jackie –. Es totalmente infernal, pero no sé qué es…
            Lo último que recuerda cualquiera de los tres es el golpe más fuerte que jamás habían recibido en su vida, y a partir de ahí, inconsciencia.

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            Winston Wolff hadn’t even parked the car yet, when Monique stepped outside the Land Rover and ran as fast as she could, even leaving the car door open. She went inside the building fast as a lightning, took the elevator to the attic – Winston Wolff’s apartment, which was also USPAD headquarters – and woke Jackie, who was sleeping on the couch.
            “Move your sorry ass off the couch and follow me”, she commanded. “Now!”
            It’s time to mention that Jackie was a Type 3 vampire. He was a police officer, too. He spent the nights either in the precinct or in Wolff’s apartment, since he had nowhere else to go. Many were surprised that he was the only vampire to date that Winston “the Hound of Van Helsing” Wolff didn’t hate – furthermore, they were friends since they became part of the police department. Which isn’t surprising considering the fact that they were both transformed *after* they became friends.
            The skinny guy almost jumped off the couch, he put his jeans on and followed the detective, who was walking back the way she came, so fast that for each step she took walking, Jackie took three running.
            “Would you please tell me…?”
            “Shut your face. Later”
            When they reached the Land Rover, Jackie was breathless. Wolff looked at his watch, somewhat surprised.
            “New record, Monique, three minutes seventeen…”
            “Fuckin’ drive!”
            The big cop swallowed his words and obliged. He turned the engine on and looked at the pale guy on the rearview mirror.
            “Jackie boy! How’s it goin’?” Wolff said, with a voice that intended to be friendly, but turned out to be a little scary.
            “Tell him”, Monique said, cutting off Jackie before he even started.
            “Hey, you ain’t drivin’ a big ass car at 60 MPH, you tell him!”
            “Por el amor de… OK. We’ve got a girl that may have been bitten. We need you to know if she’s been transformed or not. If we’re on time, she’ll still be in the hospital”
            “So what’s the rush?” Jackie asked.
            “We’re not very sure, but maybe the hunter is following the same lead”, Wolff said.
            Just then, Jackie turned paler than he already was.

            Good thing about the big cities was, especially when the city wakes before sunrise, nobody feels like looking anywhere else than the concrete below their feet. That’s why Versailles chose to jump from one rooftop to another instead of walking down the street like the other vampires. Besides, everybody knows that the shortest distance between two points is a straight line. And which straight line is better than jumping from building to building?
            Versailles could fly, just like every Type 1. But he liked challenges, and he liked better the rooftop jumping thing. He had perfectly calculated where to land in each rooftop. He had had two hundred years to learn the city outline inch by inch.
            In that moment, he imagined the future he thought immediate. He pictured himself sucking the life and the soul out of that little candid girl, condemning her to eternal suffering, and he couldn’t help but smile.
            He remembered with disgust the one who had been his master and creator. Versailles couldn’t believe that such a bitch could have been the III Vampire Queen, his predecessor. Madame Margot loved the art of disguise, and she had been the pioneer in the use of costumes for hunting. Maybe that’s why Versailles hated her so much. Old Vladislaw Draculea would never dare to even think of such an insult to his own condition. Versailles never hid, though posing as a human was a vital part in order not to draw too much attention on oneself. That was something he had to live with.
            That was Versailles’ method: making vampirism a game, an art. The art of hunting humans.
            Stupid, coward humans.

            Winston Wolff arrived at the hospital in ten minutes, although if he hadn’t violated several traffic rules – which he quite certainly had violated –, he would have arrived in thirty minutes, instead. The only thing he could think of was that the chief was gonna blow a gasket when he found out the morning after.
            Monique got out of the car and grabbed Jackie’s arm, almost dragging him to the place where the girl was. Wolff was right behind them, panting for breath, wondering how in the bloody hell Monique Auxile could run so much without getting tired.
            Finally, they reached the door of the room, and Monique made Jackie look through the window.
            “Here she is”, Monique barked. “So?”
            Jackie focused on his task, while Wolff tried to catch his breath, and Monique stared at the girl through the window.
            “Negative”, Jackie said. “She’s clean”
            The sigh of relief they all made was indescribable. It seemed like they just dropped a thousand pounds of lead on the ground.
            “Alright, guys, you can go now, it’s been all for today”, Monique said. “Thanks for your efforts. I’ll stay to keep an eye on her”
            “Hold on”, Jackie said. “There’s someone else here”
            Wolff grunted a cuss.
            “It’s a really strong presence… I’ve never felt one of these before”
            “Tyler’s nearby”, Monique said. “It’s no danger”
            “No, it’s not a Gifted”, Jackie said. “It’s completely infernal, but I can’t figure out what it is…”
            Next thing the three of them remember is the hardest blow they have ever taken in their lives, and further on, blackness.

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El capítulo de hoy va dedicado a:
Today's chapter is dedicated to:

· LUNA
· ABBY
· SCY
· JANO

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4 comentarios:

  1. Genial, como siempre. ¡No puedo esperar a ver cómo sigue!

    PD: Versailles sigue siendo Kamijo. Me le sigo imaginando japonés.

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  2. Genial, como siempre, pero o dejas la manía de acabar en el momento más tenso, ¡O a mí me da un infarto! xP

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    1. De alguna manera tendré que manteneros con interés hasta el siguiente capítulo XD

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