domingo, 25 de marzo de 2012

"Sister, do you know my name?" (14)

¡Por fin, una nueva entrada!
Tengo que disculparme por esta. Está cerca del final, y ¡AHORA es cuando sabemos algo más sobre los padres de los gemelos! ¿En qué estaba pensando? Éste es un problema de trabajar en un relato sin haber planeado cada paso de antemano.
En fin... Sí, ahora toca un poco de "exposición" acerca de los padres. No estoy muy seguro de si esto ayuda a avanzar en la historia, pero hay gente que me ha pedido que presente a los padres (un poco tarde, eso sí), y no he podido negarme. Además, la historia sí que avanza. Mucho. Ya veréis...
En cualquier caso, espero que os guste esta nueva parte.

Finally, a new entry!
I have to apologize for this one. It's near the end, and we find out *now* a little more about the twins' parents! What was I thinking? This is one problem of working on a story without planning every step beforehand.
Anyway... Yes, now we have a little "exposition time" about the parents. I'm not quite sure if it helped moving forward on the story, but some people asked me to introduce the parents (a little late, though) and I couldn't say no! Besides, I *do* move forward on the story. A lot. You'll see...
In any case, I hope you enjoy this new part!

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            Eran las once de la mañana cuando sonó el móvil de Veronica. Los niños estaban en el colegio, y Simon, profesor de física en un instituto, trabajando.
            -¿Diga?
            -Hola, Veronica, soy Sandra.
            Sandra había sido compañera de facultad de Veronica. Ambas se graduaron con buena nota en Arquitectura, pero sólo Sandra trabajaba en el sector; Veronica tenía un pequeño negocio de diseño gráfico, Panoptic Design, que le permitía ser su propia jefa y trabajar desde casa. Aún así, no dejaba de estudiar, y su capacidad innata para la visión espacial le había abierto muchas puertas en ambos sectores.
            Sandra solía contar con Veronica cada vez que necesitaba hacer algún tipo de trabajo externo, tal como conferencias universitarias sobre arquitectura (en todas sus ponencias, Veronica había sido la autora de las transparencias e imágenes que empleaba), o para hacer folletos de publicidad de su estudio.
            -Hola, Sandra – dijo Veronica –. ¿Qué será esta vez, flyers, PowerPoint, dibujos…?
            -Nada de lo anterior – respondió Sandra –. Verás, tengo una charla dentro de un mes y necesitaré vuestra ayuda.
            -¿“Nuestra”?
            -Tengo que hacer una ponencia sobre materiales de construcción, y para eso necesito la ayuda de un físico. Tu marido es físico, ¿no?
            -Sí.
            -Estupendo. Entonces, necesito la ayuda de los dos, porque además tú sabes más de materiales que yo; aprobaste esa asignatura con más nota en la universidad.
            -Eso fue hace mucho tiempo.
            -¿Cuento contigo?
            -En principio, sí. Preguntaré a Simon a ver si puede sacar un rato para echarte una mano. ¿Dices que es en un mes?
            -Sí. Te enviaré un pequeño guión de mi ponencia en cuanto lo tenga.
            -De acuerdo.
            -Una cosa más… Esto me sabe un poco mal pedírtelo, pero, ¿te supondría mucho acompañarme?
            -¿Dónde es?
            -En Berlín…
            -¿Berlín?
            -Sólo será un fin de semana; te lo digo porque en la conferencia tratan más temas y estoy segura de que te interesarán mucho… Es una oportunidad única. Si Simon quiere venir también… A no ser que esté muy liado.
            -Bueno… En principio, yo no tengo ningún encargo para dentro de tanto, pero aún así tengo que consultarlo. Y no sé cómo andará Simon de trabajo, tampoco… Preguntaré y te llamo con lo que sea.
            -Muchas gracias, Veronica; te debo una bien grande.
            -De nada – dijo Veronica.
            Acto seguido colgó el teléfono y volvió al trabajo.

            Veronica explicó la situación a su familia durante la comida.
            -¿Berlín? Me encantaría ir. Y no creo que tenga mucho trabajo en esas fechas. Dile a Sandra que estaré encantado de ayudar en lo que sea – dijo Simon.
            -Estupendo, cariño – dijo Veronica.
            -Sólo una cosa… ¿Y los niños?
            -Ese es el problema, no podemos dejarlos solos…
            -Sabéis que estamos enfrente de vosotros, ¿no? – dijo Pit, marcando ligeramente las palabras de un leve sarcasmo.
            Veronica se dio cuenta de que lo que había dicho podía malinterpretarse como un signo de desconfianza hacia las capacidades de sus hijos, como había confirmado el irónico comentario de Pit, y se apresuró a aclarar las cosas.
            -No quiero decir que no confiemos en vosotros, Pit – dijo Veronica –. Es que… No estoy del todo segura de que os podáis apañar solos tanto tiempo.
            -Es… un fin de semana, mamá – dijo Julia –. Tenemos quince años, creo que podremos arreglárnoslas.
            -Creo que los niños tienen razón, cariño – dijo Simon –. Son sólo dos días. Además, ya tienen una edad…
            -Julia, ¿y tus pesadillas? – dijo Veronica.
            -Cada vez menos frecuentes – respondió Julia.
            -Si hay problemas con eso, ya me ocupo yo – dijo Pit.
            -Entonces, ¿creéis que podéis ocuparos de la casa ese fin de semana? – dijo Simon.
            Los gemelos asintieron. En su expresión, si se miraba atentamente, se podía percibir un leve atisbo de euforia contenida. Llevaban semanas, meses, esperando esta oportunidad. En su interior, saltaban de alegría. Pero no podían exteriorizar tanta euforia delante de sus padres, así que se contuvieron.
            -De acuerdo, chicos – dijo Veronica –. Os daré ese voto de confianza.
            -No hay problema – dijo Pit.

            El mes pasó sin grandes novedades. Simon y Veronica se ausentaron varias tardes para ayudar a Sandra a completar su parte en la conferencia, momentos que los gemelos aprovechaban para entregarse a la pasión.
            Las sesiones nocturnas de los gemelos, por acuerdo mutuo, dejaron de tener “puntos fuertes”, ya que corrían el riesgo de despertar a sus padres, pero muchas de las tardes que se quedaban solos exploraban sus cuerpos, se los estudiaban al milímetro, se aprendían de memoria cada centímetro de su piel.
            La última semana, a Julia le bajó la regla, lo que supuso a la vez un fastidio y un alivio para ambos. Por un lado, las tardes que se quedaban solos en casa no podían pasar al nivel más íntimo. Por el otro lado, se libraron de la preocupación de que pasara justo el fin de semana que sus padres se iban.
            En el resto de cosas, el mes pasó sin grandes novedades para los gemelos ni sus padres. Las cosas se desarrollaron con normalidad hasta que Simon y Veronica tuvieron que irse.

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            It was 11 AM when Veronica’s cell phone rang. The kids were at school, and Simon, a Physics high school teacher, working.
            “Hello?”
            “Hi, Veronica, it’s Sandra”.
            Sandra had been a classmate of Veronica in university. They both graduated with good grades in Architecture, but only Sandra worked on that; Veronica had a little graphic design studio, Panoptic Design, that allowed her to be her own boss and work from home. Anyway, she didn’t stop studying, and her natural ability for space vision had kept her many doors open in both sectors.
            Sandra used to ask Veronica for help whenever she needed to do some outside jobs, such as conferences in university about architecture (in every presentation of hers, Veronica had done the PowerPoint and the images she used), or making publicity flyers of her studio.
            “Hi, Sandra”, Veronica said. “What’s gonna be this time, flyers, PowerPoint, pictures…?”
            “None of the above”, Sandra replied. “See, I have this presentation in a month and I’ll need help from both of you”.
            “What do you mean, ‘both of us’?”
            “I have to make a presentation about construction materials, and I need the help of a physicist. Your husband’s a physicist, isn’t he?”
            “Yes”.
            “Great. So, I need help from both of you, since you know more about materials than I do. You passed that one with higher grades that I back in university”.
            “That was a long time ago”.
            “So, can you help me?”
            “Yes, for now. I’ll ask Simon if he can use a little of his spare time to lend you a hand. So you say it will be in a month?”
            “Yes. I’ll give you a little outline of my presentation as soon as I have it”.
            “OK”.
            “One more thing… I feel a little bad for asking, but… Would you mind coming with me?”
            “Where’s this thing?”
            “Berlin…”
            “Berlin?”
            “It’ll just be for a weekend. I’m telling you because in that conference they’ll discuss a lot of themes that I’m sure you’ll love… It’s a unique opportunity. And, if Simon wants to come, too… Well, unless he’s very busy”.
            “Well… I don’t think I have any job to be done for those days, but in any case I’ll have to look at it. And I don’t know how Simon’s agenda is, either… I’ll ask him, and I’ll call you back”.
            “Thanks, Veronica; I owe you a big one”.
            “You’re welcome”.
            Then she hung up and resumed working.

            Veronica explained the situation to her family during lunch.
            “Berlin? I’d love to go. And I don’t think I’ll have much to work those days… Tell Sandra I’ll be glad to help”, Simon said.
            “That’s great, honey”, Veronica said.
            “Just one thing… What about the kids?”
            “That’s the main problem; we can’t leave them alone…”
            “You guys know we’re right in front of you, right?” Pit said, marking each word with a slight sarcastic tone.
            Veronica realized that what she just said could be misunderstood as a sign of mistrust toward her children’s ability, like Pit’s ironic comment had confirmed. She tried to change her words.
            “I don’t mean we don’t trust you two, Pit”, Veronica said. “It’s just… I’m not quite sure that you’ll be able to take care of everything on your own”.
            “It’s… just a weekend, mom”, Julia said. “We’re fifteen years old; I think we can handle it”.
            “I think the kids are right, honey”, Simon said. “It’s just two days. Besides, they’re grown kids…”
            “What about your nightmares, Julia?”  Veronica asked.
            “Less frequent”, Julia replied.
            “If she has any trouble with that, I’ll take care of it”, Pit said.
            “So, you think you can take care of the house for that weekend?” Simon asked.
            The twins nodded yes. If one looked carefully, a very slight sigh of suppressed euphoria could be perceived on their faces. They had been waiting for weeks, for months, for this chance to show up. On the inside, they were jumping with joy. But they couldn’t express all their happiness in front of their parents, so they controlled themselves.
            “OK, kids”, Veronica said. “I’ll give it a shot”.
            “No problemo”, Pit said.

            That month passed with no big news. Simon and Veronica went out some days in order to help Sandra complete her part of the conference; the twins made good use of this time, giving themselves to passion.
            By mutual agreement, their night sessions stopped having “hot spots”, since they could wake their parents up, but they used the afternoons they were alone to explore each other’s body, study it precisely, memorize every inch of their skin.
            The last week, Julia had her period, which was at the same time a pain and a relief for the two. On one side, they couldn’t get intimate when they were alone. On the other side, they could stop worrying about that happening just while their parents were away for the weekend.
            On other things, the month passed with no great news for the twins or their parents. Things went pretty much normal until Simon and Veronica had to go.

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En esta parte de la historia he hecho un par de homenajes:
· Mi querida amiga LUNA, tambien escritora, que ha escrito el adictivo relato "Panóptico". Es estupendo rodearse de gente de tanto talento como ella. Por ello, he nombrado el estudio de Veronica 'Panoptic Design', en honor a su trabajo.
· Mi hermana SARA, que está terminando la carrera de Arquitectura y tambien hace algunos trabajos de diseño gráfico. Es una persona a la que quiero mucho, muy trabajadora y de gran talento visual.
Además, quiero agradecer a mi amigo SANTI por haberme aconsejado cuando le pregunté sobre esta parte de la historia. No he usado su sugerencia (¡lo siento!), pero creo que aún así se merece que le de las gracias.

In this part of the story, I have made a couple of references:
· My dear friend LUNA, a fellow writer, who has written the addictive story "Panóptico". It's great to hang out with people as talented as she is. I named Veronica's studio, 'Panoptic Design', after her work.
· My sister SARA, who is finishing her Architecture degree and she has made some graphic design jobs. She's a person that I love very much, who works reallyhard and has a great visual talent.
Also, I want to thank my friend SANTI for giving me some advice when I asked him about this part of the story. I haven't used what he had suggested me (sorry!), but I think he deserves my thanks.

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