jueves, 2 de febrero de 2012

"Sister, do you know my name?" (4)

Estos últimos días han sido especialmente productivos. He escrito un total de 5 páginas enteras del relato (llevaba 6; eso hace que en tres días haya casi duplicado el trabajo de mes y medio), lo cual me hace sentir bastante orgulloso de mi trabajo.
Sin embargo, 5 páginas es mucho para un blog, así que según vaya traduciendo al inglés las páginas (arduo y duro trabajo) iré subiendo diferentes escenas.
He dividido el nuevo material en tres partes para subirlo al blog, la primera de las cuales entra en esta nueva entrada. Espero que la disfrutéis, porque me ha costado mucho trabajo escribir esta en concreto. :)

These last days have been especially productive. I've written 5 pages of the story (I had 6 pages before, that means in three days I've almost doubled the work of a month and a half), which makes me feel very proud of my work.
However, 5 pages is a lot for a blog, so as I translate to English these pages (it's a long, hard work) I'll submit the different scenes.
I've divided the new material in three parts to upload it to the blog, the first of which is in this new post. I hope you enjoy it, because I've gone through a hard time working on this one particularily. :)

--------------------------------------------------------------------------------------


             Julia despertó cuando los primeros rayos de sol de la mañana atravesaron la ventana y alumbraron su cara. Se encontró abrazada al torso desnudo de Pit, que a su vez también la abrazaba a ella. Su hermano le miró a la cara con ojos somnolientos y sonrió. Ella, algo adormilada, también le sonrió, antes de incorporarse lentamente y desperezarse.
            Volvió a su habitación, cogió una muda limpia y se dirigió hacia el baño. Se desnudó por completo y se metió en la ducha. El agua caliente le golpeó la blanquecina piel de su torso, y una agradable sensación recorrió su cuerpo, arrancándole un suspiro, mientras el agua caía velozmente sobre su cuerpo, deslizándose por su espalda con celeridad. Sus músculos se relajaron, la sangre fluía más rápido bajo su piel y su mente, aún adormecida, comenzó a despertar poco a poco. Mientras se enjabonaba, suspiró otra vez, esta vez más pesadamente.
            Era difícil describir sus sentimientos hacia lo ocurrido aquella noche, pero lo que más se acercaba era “preocupación”. No le preocupaba en absoluto que lo que hizo estuviera bien o mal, ni tampoco desear de esta manera a su hermano gemelo. Lo que le preocupaba era que fueran descubiertos. Se preguntó si podían mantenerlo en secreto. Era complicado, desde luego, pero vital.
            Un par de golpes en la puerta sacaron a la muchacha de sus pensamientos y la devolvieron a la realidad.
            -¡Julia! ¡Date prisa, que quiero entrar! – exclamó la voz de su madre desde el otro lado de la puerta.
            -Ya voy – respondió Julia.
            Se aclaró, se envolvió en una toalla grande, se secó, se puso las braguitas y el camisón, y salió del baño secándose el pelo con la toalla por el camino hacia su cuarto.
            De camino, miró de pasada al cuarto de Pit. No le vio; supuso que estaría cambiándose detrás de la puerta, como tenía la costumbre de hacer desde niño. Julia sonrió al recordarlo. Pit era muy tímido, y cuando compartían el cuarto solía correr a esconderse detrás de la puerta para cambiarse, para que ella no lo viera desnudarse. Irónico, sin duda. Hacía unos años ni siquiera podía soportar estar en ropa interior en su presencia, y ahora acababan de pasar una noche juntos, semidesnudos y sin complejos.
            “Las vueltas que da la vida”, pensó Julia mientras se cambiaba.

            Tras esa velada, rara era la noche que los hermanos no durmieran juntos.
            Habían decidido estratégicamente contarles a sus padres que Julia seguía teniendo pesadillas y terrores nocturnos, y que de vez en cuando iría a dormir con él. Así, si sus padres les vieran dormir en la misma cama, no se escandalizarían.
            Siguiendo la costumbre que habían adquirido cuando Julia tenía pesadillas, Pit visitaba a Julia en su cuarto algunas veces, y otras era Julia la que iba al cuarto de Pit. A veces Pit dormía en ropa interior, lo que dejó de suponer un problema para ambos; Julia, en cambio, no perdonaba el camisón para dormir.
            Pasaban las noches devorándose los labios en eternos besos, abrazándose y acariciándose, a veces durante horas y horas. Poco a poco iban ganando más seguridad; como alimentados por los besos y caricias de cada día, iban ganando la fuerza necesaria para aguantar un día más guardando el secreto. Fuera de las habitaciones, seguían comportándose como hermanos, sin arriesgarse siquiera a besarse, aunque nadie los viera. Tan sólo en los confines de sus dormitorios, durante las noches o las ausencias de sus padres, los gemelos se convertían también en amantes.

--------------------------------------------------------------------------------


            Julia woke up when the early sunlight came through the window and enlightened her face. She found herself hugging Pit’s bare torso, and he too was hugging her. Her brother looked at her in the face with sleepy eyes, and grinned. She smiled too, also rather sleepy, then she sat up slowly and stretched.
            She went back to her room, took clean underwear and went straight to the bathroom. She stripped naked and stepped into the shower. Hot water hit the white skin of her torso, and a pleasant sensation ran through her body, making her sigh, while water poured rapidly over her body, running fast down her back. Her muscles relaxed, blood flowed faster under her skin, and her mind, still sleepy, started waking up slowly. While she was cleaning herself, she sighed again, this time quite heavily.
            It was difficult to describe her feelings towards last night’s events, but “worried” was the closest word she could think of. Actually, she wasn’t worried at all about what she did being right or wrong, or about having these desires towards her twin brother, either. What really worried her was being caught. She wondered if they could keep it a secret. It was complicated, of course, but vital.
            Two hard knocks on the door brought the girl back into reality.
            “Julia! Hurry up, I wanna get in!” her mother said on the other side of the door.
            “Coming!” Julia replied.
            She finished washing all the soap off, took a big towel, dried herself, put on her knickers and her nightgown, and came out of the bathroom drying her hair with the towel while heading to her room.
            On her way back, without stopping, she looked inside Pit’s bedroom. She didn’t see him, so she guessed he would be dressing up behind the door, like he used to do since he was just a little kid. Julia smiled when she recalled it. Pit was so shy, and back when they shared the room he used to run and hide behind the door to change his clothes, so that she couldn’t see him “on his birthday suit”. It was somewhat ironic. Some years ago he couldn’t stand to be in his underwear in front of her, and now they just had spent a night together, lightly dressed and with no problems.
            What are the odds, Julia thought while dressing up.

            After that night, there wasn’t a night when the twins didn’t sleep together.
            They had decided to strategically tell their parents about Julia’s nightmares and night terrors, and that she would be sleeping with him every now and then as a result. That way, if their parents saw them sharing a bed, they wouldn’t freak out.
            In the same way they’ve done when Julia had nightmares, sometimes Pit would go to Julia’s bedroom and sometimes she would go to Pit’s. Pit slept only in his underwear every now and then, and that stopped being a problem for both of them. Julia, however, never missed her nightgown.
            They spent their nights devouring each other’s lips in eternal kisses, hugging and caressing, sometimes for hours and hours. Every day they felt surer about it. Like fed by their kisses and caresses, every day they earned the strength to keep it secret for one more day. Outside their rooms, they were still acting like siblings, without even daring to kiss, even if no one was looking. It was only inside their rooms, during the night or when their parents were out, when the twins became lovers.

----------------------------------------------------------------------------------
Lo sé... No es mucho, pero la parte 2 será mucho mejor, ya lo veréis...

I know... It's not so much, but part 2 will be much better, you'll see...

Licencia de Creative Commons
Sister, do you know my name? by Juan Rivera is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia de Creative Commons
El mundo de Jack // Jack's world by Juan Rivera is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.